Replantearse el lenguaje: replantearse lo impuesto

Piba Afro Qom

¿Alguna vez has considerado replantearte el lenguaje?
¿Te has puesto a pensar en si alguna de las palabras que dices, aún sin querer, pueden llegar a ser discriminatorias?

Hace poco compartimos nuestros espacios con una “Piba afro qom”, una piba argentina con quien hablamos sobre su lucha dentro y fuera de las redes sociales: sobre antirracismo y el feminismo. A todo esto, en esta oportunidad contamos con esta exclusiva entrevista sobre Replantearse el lenguaje.

Sobre la diferencia entre lenguaje y lengua, ¿qué es replantearse el lenguaje y qué es apropiarse de una lengua?

Replantear el lenguaje es replantearse lo impuesto. Muchas veces reproducimos diversas opresiones a través de la comunicación verbal, obviamente sin tenerlo en cuenta, pues de eso se trata la normalización del racismo, machismo, capacitismo, transodio y homofobia. Entonces ya comenzamos a oprimir desde la palabra.

Yo creo que existen varias formas de apropiarse de una lengua, con la llegada de Colón miles de lenguas indígenas fueron apropiadas y exterminadas, su objetivo fue (y sigue siendo) colonizar desde la lengua, ya que la lengua es el tronco madre de la cultura, de la identidad. Por otro lado está la apropiación y banalización de la misma, es otro método de colonización, usar una lengua para manifestar completamente lo contrario, rebajarla, desprestigiarla, generar que nadie sepa su real significado. Como lo que hicieron con “Kilombo”.

Nos replanteamos el lenguaje porque todavía existen actos, palabras y expresiones que son opresoras, racistas, machistas y discriminatorias.

¿Cómo puedo desaprender expresiones racistas y machistas?

Desaprender para aprender. El primer paso es dejar de hablar. Nunca vamos a desaprender o desarmar expresiones racistas si no paramos para escuchar al otro, ese otro que tiene algo que decir pero nunca se le dio el espacio o no se toma en cuenta porque no es importante. El segundo paso evidentemente es escuchar, la escucha es fundamental, para poder cuestionar o criticar  hace falta conocer. Lo que yo al menos hago, es no quedarme en el molde, en mi comodidad, siempre estoy pensando en que estoy diciendo o qué acciones ejerzo, aprendo muchísimo de otrxs activistas. El cuestionar es lo esencial.

¿Hay diferencia entre ser anti-racista y no ser racista?

“En una sociedad racista no basta con no ser racista. Hay que ser antirracista” dijo la poderosa Angela Davis. El no ser racista no te libera de ser cómplice, la tibieza nunca cambio ni cambiara nada, si bien no ejercen acciones racistas, cuando presencian una no intervienen, lo callan, lo ignoran… optan por no involucrarse, no toman partido de nada. Mientras que el antirracismo justamente ante acciones opresivas reacciona, “se para de manos”. No acepta ese molde sumiso impuesto, reacciona, y busca revertir esta problemática social y global.

Si bien es importante saber el contexto de las cosas, cómo y para qué y no solo qué significan, en este sentido Piba Afro nos ha puesto en el camino correcto para identificar, para cuestionar y para replantearnos el lenguaje, su vinculo con el racismo y la discriminación, y solo nos queda desaprender esas expresiones, frases y palabras normalizadas, escritas e impuestas siempre por una parte de la sociedad, y no precisamente la correcta palabras que más alla del uso coloquial, estan en los diccionarios oficiales.

Sobre algunas palabras de uso común que desconocemos su trasfondo sociocultural opresor y discriminatorio.

Ya deberíamos saber que las personas afro fueron invadidas, robadas y asesinadas; que millones fueron arrancadas a la fuerza de su continente para traerlas al territorio de Abya Yala. Acá fueron esclavizada.  Los y las afro influyeron muchísimo en  la cultura, por eso en nuestros vocablos actuales habitan africanismos. Pero algunas de estas palabras fueron trastocadas con la intención de generar un efecto diferente al que producirían los acontecimientos reales.  Por ejemplo, al mal uso de quilombo/kilombo y denigrar se le suma.

Chongo: palabra del kimbundu dicha por esclavizados, esta se usaba para referirse a los blancos (colonizadores). De tanto escucharla de sus bocas, los blancos adoptaron el uso de la misma, pero para “re significarla”, por lo que  los negros esclavizados pasarían a ser llamados “chongos”.  A esto se le suma la necesidad de mujeres blancas por querer tener relaciones sexuales con esclavizados, así que chongo seria “re significado” nuevamente para determinar  amante.

Mambo: vocablo de origen Congo (bantú), significa fiesta, alegría, baile… pero como para cosmovisión blanca todo lo originario de personas negras es algo malo, oscuro, repugnante o negativo, por eso, erróneamente hoy en día es utilizada para referirse a un estado negativo de una persona o un problema.

Gualicho: En la etimología “gualicho” proviene del quechua-aymara (cultura andina) esta no es una palabra, sino que  es una pregunta “¿Has hecho bien?” a base de esta pregunta se liga y manifiesta la entidad pampeana Walitsum, hacedora del bien y el mal (la moral)u una entidad femenidad que recompensa a los y las que hacen bien, y castiga a quienes hacen el mal. El uso de gualicho en Argentina está relacionado con brujería, el hacer el mal, desgracias, envenenamiento, todo tipo de connotaciones negativas… ahora sabes, que gualicho tiene que ver con la responsabilidad de tus acciones, walitsum genera un equilibrio, es ética, la moral.

Sobre el saber y el poder de las palabras: cómo identificarnos con ellas, cómo utilizarlas, cómo afectamos a otrxs con ellas, y cómo podemos usarlas para trascender límites y barreras.

 El poder determina lo que debemos saber, lo que debemos reproducir, el poder no es saber, pero saber es poder (para una comunidad, o una/o/x mismas/o/x). Lo que hoy sabemos y entendemos por poder son quienes están arriba y bajan ideas o conceptos hacia abajo, desde los  medios de comunicación hasta un docente. El uso de palabras machistas, racistas o capacitistas no hacen más que reproducir y normalizar la opresión. No solo se violenta desde darle un golpe en la cara a un individuo, sino que desde la palabra ejercemos esa normalización de estos actos que debemos aprender a tolerar y convivir, como si fuesen algo que nunca se podría abolir.

Por eso me produce  tanta impotencia que ciertos influencers que tienen tanta gente a su alcance que aprende de ellos, ellas, ellxs, sean tan irresponsables de dar discursos con palabras opresivas. ¡Es una hipocresía!, Por ejemplo, que una feminista este hablando de la opresión hacia los cuerpos femeninos y de repente recurra a palabras como quilombo o denigrar para exponer un problema, ¿se entiende?

Tener alcance de personas es una responsabilidad muy grande, yo aprendo y me corrijo todos los días, el capacitismo que tenia lo voy reduciendo cada vez m{as, y es mi responsabilidad no caer en él cada vez que doy un discurso. Y es responsabilidad de otros referentes (de cualquier plataforma) estar abiertos, abiertas, abiertxs a este tipo de errores que se cometen al compartir problemáticas o resoluciones.

Si aun no has visto, o quieres volver a ver nuestra entrevista de Social Club sobre Antirracismo con Piba Afro, chequea nuestro vídeo en IGTV y no te pierdas de ningún detalle. Aprende, y desaprende, con nosotres.

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